Hola, pues antes de si quiera presentarme déjenme soltar sobre sus cabezas toda la mierda que me está dando vueltas por la mía. Perdonen la grosería, prometo que de mi no habrá mucha, me incomoda grandemente, pero es lo único que se me ocurre para describir todo lo que ronda mi cabeza; así que permitan por favor a esta desconocida verter sobre ustedes estás palabras desesperadas a las no tienen que responder... la verdad es que dudo que alguien lea esto, pero ahí va:
¿Alguna vez has sentido que te vuelves loca?
Es como si todas las porquerías de la vida, reales y fabricadas se agolparan en
tu mente golpeando sin piedad contra cualquier patético muro que has erigido
para protegerla. Son cientos de voces que son sólo tuyas gritando a la vez,
agrediéndose, tratando de hacerse oír, provocando un silencio tan ensordecedor
que aterra y paraliza.
Y hace tanto dejaste de buscar soluciones, y
la ayuda es solamente una preocupación más, una voz más, un golpe más contra
ese muro que se derrumba por pedazos.
Afuera del muro está el mundo, la gente
normal, la vida productiva que dicen que mereces, el amor… la paz. Pero el muro
te protege, te cubre de la realidad más cruel, porque tu no perteneces a ese
mundo, y quizás un día fuiste parte de él, pero no más, ahora perteneces aquí
al interior del muro, que te asfixia y te sofoca.
Entonces, que hacer. ¿Qué haces cuando tu
mente y el mundo se cierran a tu alrededor? ¿Qué haces cuando sólo quieres
escapar y te aterra irte? ¿Qué haces cuando no quieres morir, pero estas
cansada de vivir?
¿Te amaneces buscando distracciones? ¿Escribes
decenas de borradores incongruentes hasta rendirte con el menos caótico?
¿Empiezas un blog que parecerá más un diario?
Supongo que todo lo anterior.
Esta soy yo gritando al vacío. Esta soy yo
vomitando la bilis que se acumuló por mucho, exorcizando a algunos de mis
demonios más cercanos, y todos esos clichés que son clichés por algo.
Esta soy yo, sobreviviendo un día más,
intentando una cosa más, con fe maltrecha pero que se niega a morir.